Para ellos los huesos, para mí sus libros, y para Zapatero, el viento, ni más ni menos que el dueño de la tierra que quieren y querrán seguir removiendo.
El periodismo libre no debe tener límites, ni contrapuntos. Y en esta democracia, que tanto tiene aún por construir, los cuarenta y cinco de Villamena, serán imprescindibles
La regeneración democrática debería de ser una obligación inmediata para nuestros legisladores. Reformas electorales que acerquen la política a los ciudadanos no deben demorarse más, ante la degeneración y el desprestigio que está alcanzando en la socieda
Mientras en Madrid más de un millón de personas dan un “si a la vida”, en Granada, buscamos los huesos de la muerte. Dignidad para la muerte, y cuánta falta de agallas para defender la vida
En el rincón del olvido se quedó marchita su ilusión. Y la nuestra con él. Esperemos que el Segundo Milenio, que yo no veré, venga más acaudalado que éste. Porque de promesas incumplidas aún seguiremos teniendo raciones a espuertas.